Cuba: Una lupa ahí
Daniel Gatti
Mucho se ha glosado sobre la muerte de Orlando Zapata Tamayo, el preso cubano que permaneció en huelga de hambre por 85 días, y sobre la situación de otro preso, Guillermo Fariñas, que lleva casi un mes en ayuno total.
Pero de un lado, del lado de los que condenan por “vil” y “asesino” al gobierno cubano,* esa glosa se reduce a una idea: La Habana actuó con relación a Zapata como sólo “una dictadura” puede hacerlo.
Y del otro, del lado de los que a la revolución terminan encontrándole siempre justificativos últimos, no hay en su glosa más ángulo de defensa que el ataque a “los viejos y nuevos profesionales de la contrarrevolución interna y externa”,** que aprovecharían cualquier ocasión para hacer leña del árbol debilitado.

